sábado, 7 de noviembre de 2026

Acerca de mí y mis servicios

Hola a Todos.

Me llamo Freddy, estudié en la escuela de Física de la Universidad Central de Venezuela desde 2010 a 2016. Tengo experiencia docente previa en clases de Física, Matemática, Química e Inglés para bachillerato, cursos 

pre-universitarios y universitarios en las siguientes temáticas:

*Matemática, física y química

*Cálculo diferencial
*Cálculo integral
*Álgebra lineal
*Ecuaciones diferenciales
*Cálculo vectorial
*Variable compleja
*Química general
*Física general
*Mecánica
*Electricidad y magnetismo
*Oscilaciones y ondas
*Óptica
*Estadística I y II

Las clases tienen un costo de 6.000 Bs la hora (60 minutos), por experiencia cada clase dura dos horas. No es posible impartir clase de una hora.


Estoy disponible de lunes a sábado. La clase comienza a cualquier hora  desde las 8 de la mañana hasta la 1 de la tarde (hasta las 3 en San Antonio). Por grupos de estudiantes, podría aplicar un descuento del 10 y 25%.

Por un recargo debido a transporte, puedo trasladarme a Carrizal, Los Teques. 


CONTACTO

CORREO: preparadordeciencias@gmail.com

TELÉFONO: 04125557119

Para cualquier solicitud, puede llamar por teléfono o formularla por correo o por Facebook 



https://www.facebook.com/preparadordeciencias

Lo invito a leer los contenidos del blog y si le gusta, comparta y cómentelos. 

domingo, 19 de marzo de 2017

Sobre la ilusión del libre albedrío


Este man pensó tanto en este tema que se convirtió en piedra
En todas las épocas, muchos han luchado y muerto en nombre de la libertad. Pero, ¿qué es la libertad en realidad? El concepto de libertad está estrechamente al de libre albedrío, el cual se puede definir como la habilidad del individuo de escoger sus propias acciones por voluntad propia. Ya aquí hay un problema: El libre albedrío requiere definir a su vez qué es la voluntad y la acción.

Ciñéndose a un punto de vista realista y físico actual, tal cosa no existe para la especie humana. La voluntad es una propiedad que emana del pensamiento del ser, y dicho ser es libre de pensar o desear lo que le venga en gana, sin que en ello medie restricción física o ambiental alguna.
 El gran problema es que la acción que escogerá el ser está limitada por las necesidades que le imponga su cuerpo físico y terrenal, pues en el fondo este ser es una entidad física compuesta por átomos y otras partículas elementales, según la realidad física que se conoce.

Es posible incluso formular una tesis más dura y afirmar que ni siquiera la voluntad es libre del todo porque esta, al depender del pensamiento, el cual es un proceso que requiere de la interacción de miles de millones de neuronas en el cerebro, las cuales transmiten, procesan y almacenan datos mediante impulsos eléctricos. 
Aunque se desconozca el mecanismo exacto que nos permite razonar y ser conscientes de nosotros mismos, el pensamiento consciente proviene de la interacción de neuronas y neurotransmisores, los cuales son entes físicos y como tales, su funcionamiento está determinado por su estructura molecular. Así que ni siquiera el acto de pensar es totalmente libre.

En general e independientemente del razonamiento escogido, los entes físicos que conforman la materia tienen probabilidades perfectamente definidas de ocurrir y que no pueden escoger ni pueden modificarse aleatoriamente. Como dichos entes físicos conforman al ser, que en nuestro caso, es un ser vivo, su rango de evolución y existencia está limitado tanto por la forma en que él está configurado como por el entorno que lo rodea e influye. Aunque sus pensamientos puedan ser libres, las condiciones de su naturaleza corpórea le impiden tomar cualquier acción.
Así Einstein se revuelque en la tumba, Dios sí juega a los dados con el universo, solo que sin dados, sin poder dejar de hacerlo y que conste, cuando escribo de Dios no me refiero a un viejo con barba.

Podría también argumentarse que toda esta argumentación es falsa porque el hecho de que una molécula tenga una probabilidad p (en porcentaje siempre menor a 100%) de permanecer en una cierta configuración, también eso implica la presencia de varias probabilidades que dan a esa molécula otros potenciales estados. Pero, incluso estas probabilidades son también deterministas porque provienen de la observación de una teoría física en donde se comprueba la existencia de estas probabilidades y, al existir un determinismo en ellas, sus configuraciones no son completamente libres.

Incluso el dios omnisciente y omnipotente de los libros, no puede cometer acciones que sean contrarias a su condición de dios, como crear a un ser más poderoso que el mismo ya que por definición tal cosa no existe, ya que él mismo es el ser más poderoso que pueda existir. Ya esto limita las acciones que puede ejercer un dios; de la misma manera el mero hecho de “existir” como dios, invalida la idea de libre albedrío, porque ese dios no eligió existir porque siempre ha existido.

Si el libre albedrío no existe, tampoco podría existir tal cosa como la libertad, al menos en un sentido general. Es posible disponer de amplísimos grados de libertad si has nacido en un entorno social y ambiental privilegiado, el cual puede dar una ilusión de libertad al ver que es posible alterar el status quo de la sociedad, pero este es una libertad con un ámbito local y restringido, y no es real es sentido general. 


¿Por qué el agua se evapora a temperatura ambiente si el punto de ebullición del agua es de 100 °C?




Para responder esta pregunta, hay que tener claro qué es calor y temperatura. El calor es energía que se transfiere de un sistema de partículas a su entorno. La temperatura es una magnitud relacionada con la energía interna de un sistema de partículas, sea en la forma de energía cinética de traslación, rotación o vibración de cada una de las partículas.

Las moléculas de agua de un reservorio se evaporan cuando se las suministra con una cantidad de energía tal que la presión del líquido iguale o supere la presión atmosférica, y eso se logra cuando el entorno transfiere suficiente calor hasta que dicha molécula tenga una energía cinética equivalente a 100 °C.

Después de una suficiente transferencia de calor de su entorno (desde arriba), la molécula de agua tiene una energía cinética que le permite vencer la tensión superficial de las demás moléculas de agua del reservorio y así, evaporarse. Pero, lo necesaria para la evaporación del agua es dar a cada molécula una energía cinética equivalente a kT/2, donde T es la temperatura en grados Kelvin y k es una constante que vale 1,38x10-²³J/K. En un entorno con temperatura ambiente es de 20 °C significa que la temperatura PROMEDIO de cada partícula de aire es de 20 °C, pero en un momento dado, pueden tener temperaturas superiores debido a la constante colisión de las partículas de aire en la atmósfera. Cuando una o varias de estas partículas con temperaturas (léase energías cinéticas) de 100 °C o superior chocan con alguna molécula de agua en la superficie, le transfieren su energía cinética superior y esto hace que se evapore ESA MOLÉCULA aunque la temperatura de toda el reservorio de agua no sea la de ebullición. Claro está, en el punto de ebullición del agua, la evaporación es inmediata.

También es falso que el punto de ebullición sea 100 °C en todas las regiones de la Tierra; esto solo es cierto a nivel del mar. A bajas altitudes, en la troposfera, la presión disminuye exponencialmente con la altura. De esta manera, a mayor altura, es menor la presión atmosférica y es menor, la energía cinética necesaria para la evaporación del agua. Fórmula barométrica: https://en.wikipedia.org/wiki/Barometric_formula

Referencias:

1) Física molecular, editorial Mir, Kikoin (1971)

2) Introducción a la termodinámica, teoría cinética y mecánica estadística, editorial Reverté, Sears (1976).

¿Qué es el tiempo?

Esto no es el tiempo, es un reloj de arena.

El tiempo como concepto físico está ligado a la percepción y descripción de algún cambio en alguna propiedad física, sea la posición, masa, temperatura o cualquier otro atributo que lo caracterice. Su medición se logra en términos de oscilaciones o períodos de movimientos cíclicos, como el movimiento armónico simple.

Soy enfático en la expresión “concepto físico” porque es en realidad, una construcción de la mente humana para describir cambios y evolución en algún ente físico y como tal, se ha empleado para establecer la diferencia entre los estados que ya dejaron de ocurrir (pasado) y los que aún no han ocurrido (futuro). Además de su uso estrictamente científico, el concepto como tal es útil para describir, ordenar y comparar secuencias de eventos pasados, para planificar eventos futuros y también para definir la idea general de progreso, esto es, la mejor evolución posible en el mismo período. Esto último está muy relacionado a la idea de “Time is Money”, pero eso es otro tema.

No digo que el tiempo sea eliminado de todas las ecuaciones de la física, eso sería una gilipollez enorme, sino que su presencia en las ecuaciones y su definición como una dimensión del espacio-tiempo no implica que este exista por sí mismo, aunque como modelo descriptivo de la realidad sea completamente lícito. Que en la mecánica relativista exista una percepción del tiempo diferente para todos los observadores no tiene nada que ver con la existencia del tiempo, es solo que cada observador posee una posición y velocidad propias que le permite percibir la evolución de los entes físicos de un modo distinto a los demás.

Por esa misma razón, no tiene sentido hablar en sentido estricto de cosas como el paso del tiempo, la dirección o flecha del tiempo, el flujo del tiempo o viajes en el tiempo, aunque en sentido literal o figurativo sea válido e intuitivo; lo más correcto es visualizar el tiempo como una evolución y un parámetro descriptivo de los procesos pasados, presentes y futuros de un sistema. 

Viajar al pasado no es igual a andar hacia atrás por un camino, es como dar la vuelta al mundo solo para dar un paso atrás, excepto que hay que hacerlo varias veces y que además, no necesitamos caminos.

Supongamos que la máquina del tiempo existe y de que el futuro y el “pasado” del universo puede alcanzarse según la conjetura esbozada en este artículo, la cual es una versión muy simplificada e inspirada a la del libro Los ciclos del tiempo.

Viajar al futuro es teóricamente más sencillo, mediante la llamada paradoja de los gemelos. Un pasajero del tiempo puede ir al futuro si adquiere velocidades cercanas a la de la luz; mientras en el resto del universo las cosas transcurren a su ritmo habitual, el pasajero del tiempo apenas envejece cuando llega a su destino. Claro, para eso necesitaría más de los 1,44 GW que necesita el condensador de flujo para viajar en el tiempo. 

Ahora viajar al pasado es bastante más complicado. Se presume que una de las posibles causas de la expansión del universo se debe a la acción de la energía oscura, de la cual no se conoce aún lo suficiente. El fin último del universo depende de su curvatura; si se cierra en sí mismo, simplemente se contraerá hasta convergir en un “solo punto” y si no, se expande. La energía oscura se dice que "hala" al universo, haciéndole cada vez más grande y diluido. A medida que el universo se expanda, los efectos de la gravedad, las interacciones moleculares y las fuerzas se debilitarían hasta que sus efectos se hagan despreciables haciendo que el universo se convierta en un lugar más grande, menos denso y mucho más frío. Este proceso no iría en contra de la 2° ley de la termodinámica, pues la entropía aumentaría por el mero hecho de que también aumenta el volumen del universo pese a la disminución de la temperatura. 

Como en la imagen, el universo empieza concentrado en el medio (¿en el medio de qué?) y se expande hasta diluirse en la infinidad.

Este nuevo “espacio” podría visualizarse como la nada. Esta nada representa el equilibrio entre las fuerzas y energías positivas, y las negativas, algo muy similar a la idea del yin-yang. Cada vez que surja una positiva, surge una negativa que la contrarresta y así se mantiene el equilibrio. Este equilibrio puede ser alterado con la creación total de un exceso de materia, a
unque tal evento tiene una probabilidad muy baja. Este exceso se convierte en la génesis de un nuevo Big Bang porque las energías oscuras se encargan de atraerla y bueno, empieza un nuevo universo.

Del Big Bang hasta la formación del universo conocido ya solo falta un poquitín más y listo, llegamos al pasado bajo una línea temporal nueva independiente de nuestro universo actual. Pero, ¿crees estar seguro que de tantísimas configuraciones que pueden adoptar todas las partículas del universo, justamente llegues a aquella en donde el planeta Tierra existe y justamente ocurran los mismos eventos históricos que ya hemos vivido? Bueno, si no es así, haga otra vuelta por el universo de esas que duran varios trillones de trillones de años más y en algún momento, llegará al pasado. Si en vez de expandirse y regenerarse el universo, este se sufre procesos de contracción y expansión cíclicos, se crearía de nuevo un universo similar al actual, aunque tampoco estaría garantizado que todas las condiciones que dieron lugar a nuestro planeta se repitan exactamente de la misma manera.

Como habrán podido discernir, el condensador de flujo en realidad es más potente de lo que podemos imaginar porque es incalculable y desmesuradamente grande la energía que se necesita para acelerar a la máquina del tiempo y su pasajero a velocidades comparables a la de la luz y, además, que estos sobrevivan al fin y el renacimiento del universo muchas veces como información cuántica o lo que sea.

Queda claro que la humanidad actual vive en una línea temporal que, de ser posible viajar al pasado de acuerdo con lo expuesto en la entrada anterior, ese “pasado” transcurriría en una línea temporal independiente de la que proviene el viajero del tiempo, aunque los sucesos sean en apariencia similares.

Santa ciencia, ¿cómo no lo había pensado antes?
Así, las premisas en las que se asienta la ficción resultan falsas; por ejemplo, es imposible, que ocurra una paradoja del espacio-tiempo porque los padres de Marty no se enamoren o que el exterminador logre acabar con John Connor en el pasado porque se tratarse de una línea temporal independiente que no afectará aquella donde proviene el viajero del tiempo. Igualmente, si el pasado del viajero del tiempo transcurre de una forma ligeramente distinta a la de su pasado propio, este al “volver” a su presente propio encontrará que su tiempo está alterado y podría ni parecerse al suyo. Algo así como lo que ocurre en la película El efecto mariposa.

Esto no representa una crítica a ninguna película que use los viajes en el tiempo como móvil de la trama, sino que sencillamente, su descripción no es acertada. Otro interesante enfoque es el del libro Timeline (Rescate en el tiempo), en donde el autor a su manera trata de fundamentar cómo funciona la máquina del tiempo en la cual los protagonistas viajan a la Francia medieval. Es más, aunque una obra de arte exponga ideas falsas o inexactas, lo que importa es que estén bien contadas, sirvan para entretener, inspirar y pensar, lo cual la hace trascender sobre el resto.   



Fronteras


Más o menos desde la época en que vivió este mono, existen las fronteras.

Todas las especies animales se circunscriben a un territorio que defienden con firmeza, porque en él consiguen su alimento y pueden vivir tranquilamente con sus familias, refocilarse entre ellos y reproducirse. Las fronteras o límites del territorio los marcan con orina, heces o feromonas; con esto constatamos de que el origen de las fronteras se pierde en la noche de los tiempos, es más, precede a los humanos.

Desde la época en que vivió el mono de la imagen hasta la actualidad aún existen fronteras por la misma razón, para separar lo que es mío de lo que le corresponde luchar a los demás. Casi todas las fronteras actuales se han trazado a sangre, sudor y lágrimas y todas han sido definidas por un acuerdo internacional durante un período de paz o más habitualmente, después de algún conflicto. Después de tanto discutir, la frontera se define directamente por medio de accidentes geográficos o mediante criterios geométricos arbitrarios, como paralelos, meridianos o arcos en un mapa.

Entre los muchos accidentes geográficos para definir fronteras están el curso de los ríos, una montaña prominente o una sección de cordillera, sea dividida a la mitad o toda para alguna de las partes involucradas. Claro, también existen fronteras nacionales o estatales mucho más extravagantes, como la frontera entre la provincia de Quebec y la de Terranova y Labrador, a la cual le dedicaré una entrada.

Acordar la definición de una frontera es más eficiente que hacerlo así.
Por otro lado, las fronteras también representan el límite geográfico entre dos sociedades, dos idiosincrasias y dos sistemas de valores con el mismo objetivo, pero distinto en los detalles.

Una cuestión que siempre me preguntaba es cuán gruesa es una frontera. La pregunta puede parecer boba, pero resulta que en realidad los mapas son una representación de la frontera real, más no la frontera en sí, pues esta no es estática como en un papel sino tan cambiante como un animal. En general, no hay tal cosa como el grosor de una frontera.

Estrictamente hablando, cada punto que compone un límite fronterizo tiene asociada una coordenada fija en un mapa, esto es, un punto, y los “puntos ideales” no tienen grosor. Por lo tanto, en general, la frontera entera es una línea sin grosor. Si la frontera está fijada sobre un río, cada ribera pertenece a un país, pero por lo habitual el río es soberanía conjunta de ambos países o es una tierra de nadie. Una avalancha, un derrumbe, un terremoto o una erupción volcánica pueden alterar el perfil de una cordillera y por tanto, también la frontera. Igualmente, una temporada de sequía muy aguda puede disminuir el caudal del río y hacer que el “grosor” de esta frontera disminuya.

Así es posible que parte del territorio de un país esté incluido dentro del territorio de otro. También el hecho que la frontera cambie hace que una frontera sea no más que una representación fiel de la realidad, es decir, un modelo de la realidad, pero no la realidad en sí, y eso es lo que hace a las fronteras geniales.